Confederación Hidrográfica Norte II

Confederación Hidrográfica del Norte
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Confederación Hidrográfica Norte II"

El Plan Hidrológico Norte II es a la vez un análisis y un ordenamiento de las aguas continentales en materia de medio ambiente, usos y aprovechamientos y prevención de situaciones de riesgo.

En su elaboración han participado la Administración Central, las Comunidades Autónomas y los Usuarios del Agua.

El Plan tiene como objeto ser instrumento para la correcta administración del agua y la conservación y recuperación del medio ambiente hídrico.

Con este fin regula, en cantidad y calidad, el agua fluyente por los cauces de manera que satisfaga los usos humanos y sirva a los ecosistemas dependientes del río. Así mismo, garantiza el suministro necesario a las poblaciones, a la ganadería, a las industrias y a la agricultura, a la vez que establece acciones para prevenir y disminuir los daños producidos por inundaciones y sequías.

El Plan Hidrológico de las cuencas del Norte II se ha elaborado de acuerdo con la ordenación territorial y en armonía con las restantes planificaciones sectoriales implicadas.

La Ley de Aguas de 1985

La Ley de Aguas del Años 1985 es la tercera promulgada en España, tras las de 1876 y 1879. Publicada en Boletín Oficial del Estado el 8 de agosto de 1985, entró en vigor el 1 de enero de 1986 y entre sus principios básicos destacan:

El carácter público de las aguas. Una de las más novedosas aportaciones de la Ley es establecer que todas las aguas continentales, tanto las superficiales como las subterráneas, son manifestaciones de un mismo recurso que es parte integrante del dominio público hidráulico.

La Planificación Hidrológica. La Ley establece la Planificación Hidrológica como el instrumento adecuado para la correcta administración del agua.

Los Organismos de cuenca. Los Organismos de cuenca son las entidades encargadas de la elaboración de los plaens hidrológicos de las cuencas intercomunitarias.

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Plan actual y con visión de futuro

El Plan Hidrológico de las cuencas del Norte II analiza la situación actual del agua en su ámbito territorial, fija unos objetivos y establece unas líneas para conseguirlos.

El 60.9 por ciento de su ámbito territorial se sitúa en Asturias; el 25.7 por ciento, en Cantabria; el 10.8 por ciento, en Galicia; el 1.6 por ciento, en Castilla y León; y el restante 1 por ciento, en el País Vasco.

En el aspecto temporal, sus previsiones se refieren tanto al presente como a 10 y a 20 años vista.

Además de realizar un exhaustivo inventario de los recursos hídricos y una rigurosa evaluación de las demandas actuales y futuras de agua, establece los criterios de prioridad para sus distintos usos.

Con el fin de asegurar la pureza de las aguas y la existencia de vida piscícola, el Plan regula los vertidos a cauces públicos, garantiza caudales ecológicos y establece perímetros de protección de los recursos así como medidas para la conservación y recuperación del medio ambiente hídrico.

Asímismo, potencia los planes de reforestación de las cuencas fluviales y lucha contra la erosión del suelo.

Por último, el Plan también estudia las avenidas e inundaciones excepcionales y, para evitar daños, propone actuaciones tales como la limitación de edificaciones en zonas inundables o que los puentes que se construyan sobre los cauces tengan suficiente amplitud para no obstruir el paso de las aguas en las grandes crecidas de los ríos.

Las Cuencas Hidrográficas del Plan Hidrológico Norte II

El ámbito territorial del Plan Hidrológico Norte II está constituido por numerosas cuencas de ríos que desembocan en el mar Cantábrico, dentro de una zona acotada en su flanco occidental por la cuenca del río Eo, que queda incluido, y en el oriental por el límite de las Comunidades Autónomas de Cantabria y Vizcaya.

La superficie total de estas cuencas es de 17.332 kilómetros cuadrados. La mayor cuenca es la del río Nalón, con 5.429 kilómetros cuadrados.

La lluvia media anual en este territorio es de 1.350 litros por metro cuadrado. Por sus ríos fluyen caudales abundantes, aunque durante el estiaje descienden hasta el 5 por ciento de su media anual.

La principal actividad económica corresponde a las industrias, que utilizan más del 56 por ciento del consumo total de agua.

El gran cosumo de agua de la zona industrial de Torrelavega agota en verano los recursos fluyentes en los ríos, problema que se ha resuelto trasvasando en invierno aguas de esta cuenca a la del Ebro, donde son embalsadas para devolverlas en verano hacia Cantabria, en lo que constituye el primer trasvase de doble sentido en España.

Dado que el territorio de Plan Hidrológico del Norte II se encuentra muy próximo al mar, es escenario habitual de importantes aguaceros, lo que unido a las fuertes pendientes de laderas y cauces es causa de importantes y rápidas crecidas en los cursos de los ríos, con el consiguiente riesgo de inundación.

Participación ciudadana en el Plan

Fruto de casi dos décadas de trabajo, el Plan Hidrológico de las cuencas del Norte II fue aprobado por Acuerdo del Consejo de Ministros de 24 de julio de 1998. Una de sus características más relevantes es la defensa y potenciación que hace de la participación activa de todos los sectores sociales, tanto en su redacción como en su seguimiento y actualización, a través del Consejo del Agua de la Cuenca Norte.

El Consejo del Agua es el órgano colegiado encargado de la planificación dentro de la Confederación Hidrográfica del Norte y, por tanto, quien debe enviar al Ministerio de Medio Ambiente los planes hidrológicos y las modificaciones que se realicen de los mismos.

Este órgano está integrado por 73 miembros, de los que 25 son representantes de los usuarios y otros 25 pertenecen a las seis Administraciones Autonómicas implicadas: Asturias, Cantabria, Castilla y León, Galicia, Navarra y País Vasco.

La Administración Central cuenta con 14 representantes, el Organismo de cuenca tiene 5 miembros, y los Grupos Ecologistas disponen de 2, al igual que las Organizaciones Agrarias.

Objetivos del Plan

"Conseguir la mayor satisfacción de las demandas de agua, equilibrar y armonizar el desarrollo regional y sectorial, incrementando las disponibilidades del recurso, protegiendo su calidad, economizando su empleo y racionalizando sus usos en armonía con el medio ambiente y los demás recursos naturales" es el gran objetivo global del Plan, según reza el artículo 38.1 de la Ley de Aguas de 1985.

Más específicamente, el Plan persigue:

  • Atender al cien por cien todas las demandas de agua.
  • Mantener en todos los ríos, cuando se realicen tomas de agua, un caudal medioambiental.
  • Fijar como objetivo indicador de la calidad de las aguas la existencia de peces salmónidos en todos los ríos.
  • Conseguir una correcta explotación de los regadíos públicos.
  • Minimizar los daños que puedan ser provocados por avenidas, inundaciones y sequías.

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Líneas seguidas en la elaboración del Plan

El Plan Hidrológico Norte II se ha elaborado sobre la base de diversas premisas, entre las que destacan las siguientes:

  • Respetar en el cauce los caudales de agua fluyentes en los ríos durante los estiajes.
  • Recuperar la calidad de las aguas para lograr la vida piscícola.
  • Establecer una ordenación de los vertidos para que puedan cumplirse los objetivos de calidad de las aguas.
  • Garantizar que todas las demandas de abastecimiento de agua a poblaciones e industrias queden atendidas satisfactoriamente hasta los años 2008 y 2018.
  • Promover un mejor conocimiento de las aguas continentales subterráneas a fin de que puedan ser utilizadas en coordinación con las aguas superficiales.
  • Fijar unas dotaciones adecuadas para los distintos usos del agua con el fin de que sean utilizadas como referencia a la hora de estimar demandas y de otorgar o denegar concesiones.
  • Dictar normas preventivas para limitar nuevas construcciones en zonas donde se verían afectadas por posibles inundaciones.
  • Elaborar las correspondientes normas para poder exigir el cumplimiento del Plan.

Los recursos hídricos disponibles

Para cada horizonte temporal fijado por el Plan (presente, año 2008 y año 2018), se habilitan los recursos hídricos necesarios, utilizando para ello tanto las aguas superficiales como las subterráneas.

Recursos superficiales

El 40.8 por ciento de estos recursos corresponde a las aguas reguladas; un 52.2 por ciento lo representan las aguas fluyentes que circulan por los ríos; otro 6,5 por ciento lo constituyen los retornos de recursos ya utilizados; y el restante 0,5 por ciento pertenece a las aguas trasvasadas desde la cuenca Galicia-Costa. El conjunto de recursos superficiales representa el 85,5 por ciento de las aguas disponibles.

Recursos subterráneos

Constituyen el 14.5 por ciento de los recursos disponibles y se utilizan preferentemente durante el estiaje para compensar la disminución de las aguas superficiales fluyentes y conseguir que los ríos dispongan de caudal suficiente.

Una de las propuestas del Plan es lograr un mejor conocimiento de los recursos subterráneos para aumentar su utilización, que deberá efectuarse coordinada y conjuntamente con el uso de las aguas superficiales.

La recuperación y conservación del medio ambiente hídrico

El Plan Hidrológico Norte II contiene las medidas necesarias para la recuperación y conservación del medio ambiente hídrico, constituido por las aguas superficiales, las subterráneas y su entorno:

Calidad de las Aguas

Se fijan unos exigentes índices de calidad en las aguas para que sean susceptibles de ser destinadas a la producción de aguas potable y para que alberguen vida piscícola.

Para conseguir este objetivo, se hen elaborado normas referidas a aspectos tales como vertidos, las redes de saneamiento o los tipos de depuración. Asímismo, se ha realizado un detallado censo de vertidos contaminantes.

Caudales mínimos medioambientales

Con el fin de preservar los ecosistemas fluviales, el Plan establece con carácter permanete que, al realizar una toma de agua de un río, se debe mantener siempre un caudal mínimo equivalente al 10 por ciento del caudal medio, con un mínimo de 50 litros por segundo o que lleve el río en ese momento si es menor.

Esta norma sólo podrá dejar de cumplirse, excepcionalmente y con carácter temporal, cuando se precise utilizar el agua para el abastecimiento a poblaciones o en otros casos especificados en el Plan, pero incluso en esta circunstancia será obligatorio mantener en el río, al menos, el 50 por ciento del caudal circulante en ese momento.

Protección de acuíferos

Se establecen normas para evitar la salinización por agua de mar de los acuíferos próximos a la costa. Igualmente, se previene la explotación de los mismos con medidas, entre otras, que prohíben que el caudal medio que se pueda extraer no supere en ningún caso el 90 por ciento de la recarga media de agua que entra anualmente en el acuífero.

Perímetros de protección

Se definen perímetros de protección de la calidad de las aguas destinadas al consumo humano donde se limitan rigurosamente o prohíben las actividades contaminantes.

Recuperación de márgenes y riberas

El Plan prevé la recuperación de las márgenes de los ríos tanto en los tramos urbanos como en los inmediatamente anteriores y posteriores a los núcleos de población.

Esta actuación incluye lacreación de zonas de esparcimientos junto a los ríos, tales como los paseos fluviales, que cosntituyen hoy día una de las principales demandas de las poblaciones asentadas junto a los cursos de agua.

En todo caso, las actuaciones sobre las márgenes de los ríos tienen como principio respetar en la mayor medida posible las riberas del cauce y los ecosistemas fluviales.

Recuperación de márgenes y riberas

El Plan prevé la recuperación de las márgenes de los ríos tanto en los tramos urbanos como en los inmediatamente anteriores y posteriores a los núcleos de población.

Esta actuación incluye la creación de zonas de esparcimiento junto a los ríos, tales como los paseos fluviales, que constituyen hoy día una de las principales demandas de las poblaciones asentadas junto a los cursos de agua.

En todo caso, las actuaciones sobre las márgenes de los ríos tienen como principio respetar en la mayor medida posible las riberas del cauce y los ecositemas fluviales.

Reforestación y lucha contra la erosión del suelo

La deforestación y erosión del suelo de la cuenca son analizadas por el Plan, que señala las zonas en las que son necesarios trabajos de repoblación de arbolado y programa las actuaciones necesarias para llevarlos a cabo.

Además el Plan recoge los planes de repoblación forestal de las Comunidades Autónomas.

Espacios naturales protegidos

El Plan asume los espacios naturales protegidos declarados por las Comunidades Autónomas.

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Prevención de riesgos

Con objeto de minimizar los daños que pueden producir las avenidas, inundaciones y sequías, el Plan Hidrológico Norte II proporciona normas y actuaciones en materia preventiva:

Avenidas e inundaciones

El Plan limita, con carácter general, la edificación en las zonas inundables que resultan cubiertas por las mayor avenida fluvial que se calcula pueda producirse en un período de 500 años.

También establece que los Ayuntamientos y el Organismo de cuenca, de mutuo acuerdo, deben reservar los terrenos necesarios para que por ellos discurran, sin causar daños, las aguas de las máximas avenidas previsibles.

Asímismo, el Plan incluye como medio de previsión y seguimiento de las avenidas e inundaciones un Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH), que permite adoptar medidas preventivas y así evitar riesgos para las vidas humanas.

Sequías

En concordancia con los datos históricos de sequías disponbles en el Organismo de cuenca, cada usuario debe analizar sus recursos disponibles y, en caso de juzgarlos insuficientes, deberá promover su incremento tramitando la oportuna concesión.

De todas formas, para afrontar una imprevista escasez de agua, el Plan ofrece normas de utilización de los recursos hídricos de la cuenca, con el fin de minimizar los posibles perjuicios derivados de esa utilización.

El empleo racional del agua

Es preciso destacar que, dentro de la filosofía de protección del medio ambiente que ha inspirado este Plan, los caudales mínimos medioambientales no son considerados uso o demanda, sino un derecho prioritario por ser factor esencial para el entorno natural.

Los usos del agua se clasifican en nueve tipos, entre los cuales a los cuatro tipos siguientes se les han determinado sus dotaciones y demandas en la situación actual y su evolución prevista para los años 2008 y 2018:

  • Abastecimientos de agua a poblaciones.
  • Uso agropecuario.
  • Uso industrial, tanto de pequeñas como de medianas y grandes empresas.
  • Refrigeración de centrales térmicas de carbón, fuel o gas.

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Prioridad de usos

Facultado por la Ley de aguas en su artículo 58, el Plan Hidrológico Norte II establece el siguiente orden de prioridad de usos:

  1. Abastecimiento a poblaciones.
  2. Usos agropecuarios excluido el riego.
  3. Usos industriales en empresas cuyo consumo de agua por empleado y día de trabajo sea inferior a un metro cúbico.
  4. Regadíos.
  5. Otros usos industriales no incluidos en otros apartados.
  6. Usos industriales para producción de energía eléctrica, molinería y otros usos de fuerza motriz.
  7. Acuicultura.
  8. Usos recreativos.
  9. Navegación y transporte acuáticos.
  10. Otros aprovechamientos.

En el Plan Norte II, los usos industriales gozan de prioridad sobre los regadíos y la producción eléctrica, en razón a su mayor potencial de generación de empleo.

Esta jerarquía de prioridades varía cuando la utilización del agua se efectúa en los cursos altos de los ríos, con el fin de dar preferencia a los usos menos contaminantes.

Asignación y reserva de recursos hídricos

Los recursos asignados en este Plan son los disponibles en períodos secos, lo cual significa que sólo en el caso de que se produjera una sequía extraordinaria podría ser necesaría alguna restricción.

El Plan, respetando siempre los caudales medioambientales, asigna recursos concretos y suficientes para:

  • Todos los núcleos de población de más de 500 habitantes.
  • Las demandas de la ganadería.
  • Las necesidades industriales.

Infraestructuras básicas

El Plan Hidrológico Norte II incluye como infraestructuras básicas:

  • Aquellas que hacen posible la disponibilidad de los recursos hídricos necesarios en los diferentes horizontes temporales que se establecen.
  • Las consideraciones de interés social.
  • Las que son necesarias para la preservación del medio ambiente.
  • Aquellas que son de especial relevancia.

Entre las obras se incluyen las de captación de aguas subterráneas, de regulación, abastecimiento a poblaciones, saneamiento y depuración, recuperación de márgenes y riberas, correcciones hidrológico-forestales, aprovechamientos energéticos, investigación de aguas subterráneas, redes de información y control de aguas superficiales y subterráneas, y redes de control de la calidad de las aguas.

De muchas y significativas actuaciones previstas en el Plan, sobresalen el conocimiento integral de los recursos hídricos, el otorgamiento de concesiones de agua ajustadas a las necesidades reales y el control sistemático de lacalidad de las aguas.

Igualmente, existe otra serie de actuaciones que, por su similitud, han sido agrupadas en diferentes programas. Así, el Plan incluye programas de recuperación medioambiental, de recuperación de calidad de las aguas y de fomento del uso social y cultural de las obras ático de Información de Calidad de las Aguas (SAICA) y está implantándose un Sistema Automático de Información de las Aguas Subterráneas (SAIAS).

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Control Informatizado del Agua

Mediante la avanzada tecnología de comunicación disponible, es posible realizar, desde un centro de control, el seguimiento de todas las incidencias que se producen en cualquier punto de la cuenca hidrográfica en relación con el manejo de los recursos hídricos, la recuperación y conservación de la calidad de las aguas y la prevención de inundaciones.

El Sistema Automático de Información de Calidad de las Aguas (SAIH) facilita datos instantáneos sobre calidad de lluvia caida, así como los caudales y los niveles del agua en los ríos y el volumen almacenado en los embalses, lo cual permite prevenir posibles inundaciones con suficiente antelación.

Así mismo, existe un Sistema Automático de Información de Calidad de Aguas (SAICA) y está implantándose un Sistema Automático de Información de las Aguas Subterráneas (SAIAS).

Gestión y Seguimiento del Plan

En relación a su gestión, el Plan Hidrológico Norte II prevé, entre otras, las siguientes actuaciones:

  • Divulgación del Plan, especialmente entre quienes deben aplicarlo y entre quienes van a ser sus beneficiarios.
  • Respuesta a consultas sobre datos o interpretación del Plan.
  • Informes de compatibilidad con el Plan de las peticiones de nuevos aprovechamientos de agua, así como de las solicitudes de obras que afecten al dominio público hidráulico.
  • Control del cumplimiento de los ordenamientos establecidos en el Plan.

En cuanto a su seguimiento, el Plan prevé tanto la comprobación de sus datos de partida como el control del cumplimiento de sus acciones y objetivos.

A continuación se relacionan los aspectos fundamentales objeto de seguimiento:

  • Recursos.
  • Demandas urbanas e industriales.
  • Calidad de las aguas.
  • Obras de saneamiento.
  • Avenidas.
  • Sequías.
  • Acondicionamiento de cauces.
  • Recuperación de márgenes y riberas.
  • Deslindes.
  • Correcciones hidrológico-forestales.
  • Espacios naturales protegidos.

Los logros del Plan

Puede decirse que los primeros logros del Plan han sido su propia elaboración y aprobación, dado el auténtico hito que ha supuesto en materia hídrica. Pero dentro de los logros concretos previstos por el Plan, y que ya han comenzado a ser una realidad, cabe destacar:

  • La recuperación de la calidad de las aguas.
  • La rehabilitación integral del medio ambiente hídrico.
  • La eliminación de las restricciones de agua.
  • El impulso a la industria y, consiguientemente, la creación de empleo.
  • La disminución del riesgo de pérdida de vidas humanas por inundaciones.
  • La puesta a disposición de los ciudadanos de espacios recreativos relacionados con el agua.

A ello han contribuido decisivamente diversos estudios realizados en el marco del Plan, tales como:

  • El conocimiento de los recursos disponibles en la cuenca.
  • El estudio integral de todas las demandas de agua.
  • El inventario de todos los vertidos más contaminates y de la mayoría de los restantes.
  • El análisis de las avenidas en los ríos.

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El Futuro del Plan Hidrológico Norte II

El Plan Hidrológico Norte I está concebido como un intrumento flexible y dinámico, susceptible de ser modificado sobre la base de los estudios, análisis o aportaciones que así lo aconsejen por la constante evolución de las circunstancias sociales, económicas y culturales.

Toda revisión del Plan, sea parcial o total, debe contar con la conformidad del Consejo del Agua de la Cuenca antes de recibir la aprobación definitiva por parte del Gobierno de la Nación.

El Consejo del Agua podrá acordar su revisión cuando existan desviaciones significativas en los resultados, en las hipótesis de trabajo o en otros datos del Plan.

El Ministerio de Medio Ambiente podrá también ordenar su revisión parcial, previo acuerdo con los Ministerios de Agricultura, Pesca y Alimentación y de Industria y Energía.

En cualquier caso, cada ocho años, debe realizarse una revisión completa del Plan.

Sin lugar a dudas, la fuerte y creciente demanda social a favor del medio ambiente, finalmente respaldada por el Gobierno de la Nación y por la Unión Europea, es la principal garantía para que se materialicen todos los objetivos del Plan.

Asímismo, los incesantes avances tecnológicos puestos al servicio de la gestión del agua son un factor clave para conseguir logros inancalzables hace unos pocos años y que hoy día comienzan a ser una realidad.

El agua, elemento imprescindible para la vida, constituye una de las más valiosas riquezas existentes sobre la tierra. Su presencia no sólo es necesaria para la mayoría de actividades humanas, sino que también es la base de gran número de ecosistemas. Nuestra fauna y nuestra flora dependen de los recursos hídricos.

El agua es un bien que nos pertenece a todos, un patrimonio de la humanidad que debemos cuidar para poder disfrutarlo en el presente y transmitirlo íntegro a las generaciones futuras.