El agua es un recurso natural renovable pero finito. El agua no es un bien de consumo sino un patrimonio que debe ser protegido, defendido y tratado como tal.
Como en todos los ámbitos del medio ambiente, la sociedad tiene que aspirar a realizar un uso sostenible del agua, lo que implica encontrar el punto de equilibrio entre el modelo de uso (producción de agua potable, extracción de biomasa acuática –pesca comercial, acuicultura-), medio de transporte, usos recreativos (baño, navegación, pesca deportiva) y la conservación del recurso agua y del sistema hídrico. |